domingo, 12 de octubre de 2014

d) Resumen de los distintos niveles de transiciones a tener en cuenta para los cambios trascendentales de cara al futuro.

d) Resumen de los distintos niveles de transiciones a tener en cuenta para los cambios trascendentales de cara al futuro.

Nos encontramos en la era de informes económicos, estudios, predicciones y un sinfín de intentos de analizar datos para intentar prever el futuro económico y social próximo.
Varios estudios realizados últimamente coinciden en que las tradicionales estrategias a largo plazo de las empresas irán desapareciendo, dando lugar a estrategias de duración máxima de un año incluyendo en las mismas revisiones trimestrales. La velocidad a la que cambia la economía exigirá que los recursos humanos sean cada vez más el factor clave de las empresas: El encontrarnos situados en terreno tan cambiante y a semejante velocidad, obligará a las empresas a disponer de un personal preparado para tomar decisiones, realizar propuestas de estrategia ó de cambio de las mismas. Será necesario crear equipos totalmente capacitados para actuar, analizar situaciones y ofrecer soluciones en cada sector de la empresa. La única forma de conseguir un equipo de estas características es la inversión continua en formación y en I+I+D.
Habrá que tener en cuenta que ya no será suficiente con aplicar una partida anual a la formación y el I+I+D, sino que habrá que lograr que la formación fluya a través del trabajador hasta los resultados finales del ciclo de  producción. Ello supondrá en varios casos el tener que delegar o subcontratar servicios de expertos a ciertos niveles de diseño de estrategia.
Centrándonos en los aspectos generales a tener en cuenta podríamos hacer la siguiente clasificación:
  1.      Revalorización: Las políticas económicas deben estar enfocadas a aumentar el valor social y medioambiental de nuestra  sociedad y para ello es necesario  tener en cuenta una revalorización generalizada donde los precios de mercado reflejen los costes y beneficios  reales tanto sociales como  medioambientales.
  2.     Redistribución: Es necesario plantear una redistribución de los bienes y riqueza con el fin de lograr una mayor equidad social. Ello también  implica una redistribución del tiempo .
  3.       Reequilibrio: buscar un equilibrio más justo y enfocado a una sociedad más justa y equitativa.         Mediante la redistribución se podrán buscar nuevos equilibrios basados en la economía real. Las instituciones y estructuras  políticas y sociales deben enfocar sus esfuerzos en esta dirección y al mismo tiempo la sociedad debe percibirlas como suyas, y no como organismos ajenos o paralelos a su funcionamiento.


      4. Relocalización: Replantear la toma de decisiones de forma que sea lo más local posible. Las decisiones cuanto más locales, resultan más efectivas, adecuadas, y aceptadas. Trabajar con la UE para que este trasvase de poder a nivel local sea posible.
A nivel de producción sería vital realizar un análisis sobre qué productos es mejor producirlos  a nivel local, cuáles a nivel regional, nacional ó internacional.
 El criterio a seguir en este análisis sería el de garantizar en algunas áreas el mayor nivel de autosuficiencia local, combinada con la regional, nacional e internacional en otras.
Lo “grande” no es siempre la mejor opción así como tampoco es siempre la opción de lo más “pequeño”. Lo que realmente necesitamos es tener escalas apropiadas para cada caso y el poder de decisión sobre esta cuestión.

   5. Recualificación: Teniendo en cuenta el tema de la relocalización es necesario tener presente el tema de  recuperar algunas actividades y conocimientos en desuso; empezando desde la agricultura hasta la fabricación. La cuestión sería conseguir que seamos menos pasivos en términos de consumo y producción, ganando en autonomía.
El hecho de ganar en poder de decisión a nivel local, basado en la participación activa, es mucho más eficiente en el caso de tener bien informados a los ciudadanos, en cuanto a qué es aquello que enriquece y fortalece la economía local y también en lo que se refiere a aquello que posibilita que los servicios públicos sean capaces de alcanzar los mejores resultados.


   6. Adaptación de los impuestos: Para pasar de los impuestos aplicados a bienes “positivos” (ej. el trabajo ) a aquellos “negativos” como la contaminación o la especulación a corto plazo, necesitamos nuevas tasas variables. De este modo conseguiremos que todo aquello que tenga costes sociales o de medio ambiente sea reflejado en los impuestos y en el precio final de esos bienes. Conseguiremos que los costes y precios finales sean un reflejo fiel del coste real de dichos bienes. Al mismo tiempo, conseguiremos que esos bienes que hasta ahora no tenían ningún tipo de carga impositiva respecto a estos resultados negativos sociales y de medio ambiente, a partir de este cambio, no sean tan rentables de producir o llevar al mercado, y ello obligaría a replantear o modificar estas formas de producción .